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domingo, 15 de junio de 2014

Un pedacito de la última: Llamados a nadar contracorriente.

Te entrego, Señor, mi vida; hazla fecunda.
Te entrego, Señor, mi voluntad; hazla idéntica a la tuya.
Toma mis manos; hazlas acogedoras.
Toma mi corazón; hazlo ardiente.
Toma mis pies; hazlos incansables.
Toma mis ojos; hazlos transparentes.
Toma mis horas grises; hazlas novedad.
Toma mi niñez; hazla sencilla.
Toma mis cansancios; hazlos tuyos.
Toma mis veredas; hazlas tu camino.
Toma mis mentiras; hazlas verdad.
Toma mis muertes; hazlas vida.
Toma mi pobreza; hazla tu riqueza.
Toma mi obediencia; hazla tu gozo.
Toma mi nada; hazla lo que quieras.
Toma mi familia hazla tuya.
Toma mis amigos; hazlos tuyos.
Toma mis pecados, mis faltas de amor,
mis permanentes desilusiones. Transfórmalo todo.
Toma mis cruces y déjame volar.
Toma mis flores marchitas y déjame ser libre.
Hazme nuevo en la donación, alegría en la entrega,
gozo desbordante al dar la vida, al gastarme en tu servicio.

Si quieres la oración completa pincha aquí.

viernes, 25 de abril de 2014

La oración de abril

Aquí os dejamos un vídeo de una de las canciones que nos ayudaron en la oración del último viernes, si quieres más pincha aquí.




miércoles, 12 de febrero de 2014

Llamados a hacer nuestro el dolor de los demás

Aquí tenéis un fragmento de la última oración. Si quieres más pincha aquí.

Felices los que ante el sufrimiento propio o ajeno no tiráis la toalla, ni os dais por vencidos.
Felices los que no quedáis paralizados en vuestro dolor y os movéis buscando consuelo y medicina.
Felices, si frente al dolor acudís a la oración, mirando la cruz, mientras lucháis a brazo partido para ganar la batalla
Felices los que gritáis, sudando sangre, en vuestro Huerto de los Olivos – cada uno tiene el suyo - : “si es posible pase de mí este cáliz” y añadís, mirando al Padre, “pero no se haga mi voluntad sino la tuya” .Felices los afligidos si tenéis una esperanza infinitamente mayor que vuestra aflicción.
Felices los que sufrís, si en medio de vuestro dolor, no recubrís con escamas vuestra piel,
y dejáis que os acaricien y consuelen.
¡ Seréis consolados !
Felices si no os avergonzáis cuando las lágrimas surcan vuestras mejillas.
Felices si lloráis y os afligís, pidiendo perdón, por los pecados cometidos.
Felices si habéis aprendido a llorar con los que lloran y felices, también, si lloráis y nadie enjuga vuestras lágrimas.
Bienaventurados y felices si no veis el sufrimiento ajeno como castigo de Dios, sino como invitación y llamada a la ayuda solidaria, para convertir este valle de lágrimas en un prado verde de alegría, hoy y mañana. 

lunes, 13 de enero de 2014

Perdón por el retraso

Aquí tenéis un fragmento de nuestra última oración que nos organizó la gente del Coro Diocesano el pasado mes de diciembre en la iglesia de San Bartolomé. Si quieres conseguirla completa pincha aquí.
Míranos desde tu misericordia, Señor, y ven a nuestros países maltratados por la violencia y la corrupción. Ven y mira nuestras ciudades llenas de temor y de rejas. Nos dan miedo nuestras propias ambiciones y deseos de poder; entonces, nos encerramos en nuestros prejuicios y pequeños intereses, que esconden el dolor de las fragilidades, necesidades y dolencias que no queremos asumir.
¡Míranos desde el pesebre, Señor! Y desde aquel humilde establo pon tu corazón junto al niño que crece en el barro de nuestras poblaciones; muestra tu corazón al joven sin futuro y consumido por las drogas en las esquinas; Compadécete, Señor, del cesante violentado en su dignidad, que deambula por las calles solitario, y de tantas mujeres maltratadas que asumen con sacrificio y trabajo el cuidado de sus hogares marginados; Mira, Señor, la soledad del anciano abandonado en un asilo y acude por favor a su encuentro.
¡No, Señor! Este no es el mundo que soñaste. Por eso te necesitamos y repetimos: ¡Ven, Señor! Ven a compartir el pan que nos hace falta; ven, Señor, a devolvernos la dignidad de ser hijos de un mismo Dios, dignidad tan pisoteada por los poderes de este mundo. Ven Señor a darnos vida, y vida en abundancia.
Señor, no tenemos nada que entregarte; y, más aún, continuamente rompemos nuestros propósitos y alianzas contigo; pero sabemos, Señor, que tu generosidad sólo espera de nosotros una acogida en el que sufre y es ahí donde se produce el encuentro: Ven, Señor, y danos la gracia de servirte en el enfermo; de alimentarte, vestirte y abrigarte en el que sufre; de visitarte en la soledad de la prisión, de la enfermedad o del abandono.
¡Ven, Señor, necesitamos tanto de tu encuentro!



miércoles, 20 de noviembre de 2013

Llamados al desprendimiento

Aquí os dejamos un fragmento de la última oración joven


Vosotras y vosotros que nada tenéis y a nada estáis apegados.
Felices los que no os afanáis en multiplicar
sino que os empeñáis en dividir lo poco que tenéis
para compartirlo entre los pobres
y los marginados por la sociedad.
Felices los que no tenéis Visa Oro, ni diez tarjetas de crédito,
 ni millones en depósito a plazo fijo sino lo imprescindible
 para vivir con dignidad.
 Felices los que siendo pobres no os cansáis
 de luchar para que no haya pobres en la tierra.
 Felices los que tenéis la caja fuerte vacía de monedas y billetes
 y bien repleta de amor y esperanza para repartir.
 Felices los que tenéis la cartera vacía y el alma llena
 de ilusiones y utopías, para ayudar al que tiene
 menos que vosotros.
 Felices y dichosos vosotros que no cimentáis vuestra vida
 en los dólares o en el euro como moneda única.
 Felices vosotros que tenéis como moneda corriente
 el dar y el compartir.
 Felices seréis, porque habéis apostado por el verbo ser
 y habéis colocado en última fila el verbo tener.

Si queréis más, pincha aquí.




lunes, 21 de octubre de 2013

No balconeen

Aquí tenéis una foto de nuestra última oración, junto a un fragmento de la misma. Si quieres tenerla completa pincha aquí.





Yo quiero ser feliz y tener un corazón de pobre;
quiero ser feliz desde lo pequeño, lo humilde, lo sencillo;
quiere ser feliz sin poderes que dominen al hombre;
quiero ser feliz y hacer presente en mi vida tu Reino.

Yo quiero ser dichoso y tener un corazón manso
Un corazón capaz de aguante y dulzura;
un corazón capaz de firmeza y esperanza,
un corazón capaz de poseer la tierra.

Yo quiero ser feliz y llorar con el que llora;
llorar con el que sufre y se siente oprimido;
sentir el dolor y experimentar tu consuelo.

Yo quiero ser feliz y tener hambre y sed de justicia
buscar tu voluntad y hacerla ley de mi comportamiento;
yo quiero saciarme de tus bienes sentado en tu mesa.

Yo quiero ser feliz y ser de corazón misericordioso;
quiero ser compasivo y acoger al hombre solo;
quiero un día alcanzar tu misericordia.

Yo quiero ser feliz y tener limpio el corazón;
quiero ser sincero, transparente, hombre verdadero;
y quiero un día ver tu rostro luminoso, Señor.

Yo quiero ser feliz y trabajar por la paz;
quiero ayudar a que los hombres se perdonen como hermanos;
quiero un día ser llamado hijo de Dios.

Yo quiero ser feliz aunque sea perseguido a causa de la justicia;
quiero ayudar al hombre a defender sus derechos;
y quiero un día heredar el Reino de los cielos.

Yo quiero ser feliz aunque me injurien,
aunque me persigan y me ataquen con mentiras,
a causa de ser de los tuyos y vivir el Evangelio. 


martes, 25 de junio de 2013

Un fragmento de la última

Un fragmento de la última, pasad un buen verano. Si queréis más pincha aquí.

Sin voces misteriosas, pero con claridad
ha llegado hasta nuestro corazón
tu llamada a seguirte.
Estamos decididos a hacerlo.
Sabemos que esto no nos amargará la vida,
porque tu palabra es buena noticia,
tu yugo suave y tu carga ligera.
Siguiéndote nos sentimos más libres
y felices, a pesar de las dificultades.
La eucaristía y el contacto con los hermanos,
nos anima a marchar por tus caminos.
Gracias, Señor, por pronunciar cada uno
de nuestros nombres, del mismo modo que
un día llamaste así a tus apóstoles.
Tú eres nuestra ley, nuestro modelo.
Desde la debilidad de nuestra palabra,
prometemos, una vez más, seguirte de cerca.

Voy con las riendas tensas,
refrenando el vuelo,
porque no es lo que importa,
llegar solo ni pronto,
sino llegar con todos y a tiempo.

La vocación es como un itinerario
con señales de pista,
cada señal lleva a la señal siguiente,
sin saber el término definitivo,
más que un conocimiento del futuro,
más que buscar condiciones,

es una gran amistad.

viernes, 24 de mayo de 2013

Una madre siempre ama

Aquí os ponemos un fragmento de nuestra última oración, si quieres más pincha aquí.

Una madre aconsejaba a su hijo John, que evitara juntarse con amigos que no tenían buenos valores (robo, asalto, marihuana, asesinos), pero el joven no reflexiono estos consejos y se juntó a estos “tan buenos amigos”. Uno de los días que iban juntos en cuadrilla, John cometió un asalto, con resultado de muerte para la victima; esto le llevo a quince años de prisión.

Tras cumplir su condena, antes de su salida de prisión, le escribió la siguiente carta a su madre:

-¿Mama, quiero saber si me has perdonado? Mañana salgo en libertad, y deseo volver a verte.

Si me has perdonado, pondrás en el árbol del jardín, donde yo jugaba de pequeño, un pañuelo Blanco: esa será la señal de tu perdón.
De camino a casa, asomo su cabeza por la ventanilla del tren, para observar si el pañuelo estaba en el lugar indicado en la carta.


Grande fue la sorpresa del joven cuando, al mirar hacia el árbol, encontró cientos de pañuelos blancos colgados. Aquí comprendió el hijo la frase que muchas veces le decía su madre: “Aunque realices la mayor atrocidad del mundo, para tu madre, siempre serás lo más amado”.



lunes, 6 de mayo de 2013

Un fragmento de nuestra última oración


Señor, te rogamos
por nuestros hermanos y hermanas
que han respondido sí a tu llamada
al sacerdocio, a la vida consagrada y a la misión.
Haz que sus existencias se renueven de día en día,´
y se hagan evangelios vivientes.
¡Señor misericordioso y santo,
sigue enviando nuevos operarios
a la mies de tu Reino!
Ayuda a los que has llamado
A  seguirte en este tiempo nuestro;
haz que, contemplando tu rostro,
respondan con alegría a la maravillosa misión
que les has confiado por el bien de tu Pueblo
y el de todos los pueblos.
Por Jesucristo, nuestro Señor.  (Benedicto XVI)

Pinchando aquí  puedes bajarte nuestra última oración.

viernes, 15 de marzo de 2013

Acompañados en el camino


Aquí tenéis una pequeña oración de nuestro último encuentro, si queréis más, os la podéis descargar entera pinchando aquí

Mantener siempre atentos los oídos al grito del dolor de los demás
y escuchar su llamada de socorro es Solidaridad.

Sentir como algo propio el sufrimiento del hermano de aquí y de allá,
hacer propia la angustia de los pobres es Solidaridad.

Convertirse uno mismo en un mensajero del abrazo sincero y fraternal que unos pueblos envían a otros pueblos es Solidaridad.

Dejarse transportar por un mensaje cargado de esperanza, amor y paz, hasta apretar la mano del hermano es Solidaridad.





martes, 5 de marzo de 2013

Oración del Buen Samaritano

Jesús, buen Samaritano, 
que viviste aliviando el sufrimiento de quienes encontrabas en el camino, 
como expresión de la misericordia del Padre.
Nuestro mundo arde en deseos de eternidad, 
pero el camino de la vida es largo y tortuoso: 
hay violencia, desgracia y desesperanza. 
Nuestro mundo sufre.
Ayúdanos a bajar a lo profundo del corazón, 
donde habitan las carencias y se descubren las necesidades, 
donde se escucha el grito del dolor, 
la voz de quien sufre y necesita.
Danos entrañas de misericordia,
para que no demos rodeos ante los que sufren 
y sepamos caminar con los ojos abiertos 
para ayudar a quienes nos necesitan.
Haznos, Señor,buenos samaritanos 
para que el mundo descubra en nuestra vida
el rostros misericordioso del Padre.



miércoles, 23 de enero de 2013

Maestro, te seguiré a donde quiera que vayas...


Aquí os dejamos un trozo de nuestra última oración, os invitamos a que en la soledad de vuestra casa la volváis a releer:

           “Maestro, te seguiré, a donde quiera que vayas,
            a donde quiera que vayas, te seguiré”

 Y Cuando te fuiste solo al monte, a orar,
            yo dije: ¡qué aburrido! es de noche, tengo sueño
            y además hay un buen programa en la tele.

Y cuando te fuiste al Huerto a sudar sangre
            yo me puse a temblar y di la vuelta:
            eso sí que no, yo no valgo para enfrentarme
            al dolor, es superior a mis fuerzas.

           “Maestro, te seguiré, a donde quiera que vayas,
            a donde quiera que vayas, te seguiré”

Y cuando cargaste la cruz en tus espaldas
            yo la vi pesada... y no puedo cargar pesos,
            tengo la piel fina y delicada.

Y cuando tú dijiste que era estrecho el sendero
            y escarpado, yo leía que la comodidad
            y la facilidad eran valores hoy en alza.

            “Maestro, te seguiré, a donde quiera que vayas,
            a donde quiera que vayas, te seguiré”

Y cuando te clavaron las manos y los pies
            alguien me susurró al oído: libres, mejor libres,
            en este tiempo no hay esclavos, eso no se lleva.
Y cuando afirmaste que tu comida era
            hacer la voluntad del Padre
            yo recordé el restaurante de la plaza
            donde se come muy bien.

           “Maestro, te seguiré, a donde quiera que vayas,
            a donde quiera que vayas, te seguiré”

Y cuando me pedías: véndelo, déjalo todo,
            me pareció imposible, de la noche a la mañana,
            desprenderme de tantas cosas buenas.

Y cuando decías: el que encuentre su vida
            a perderá, el que pierda su vida por mí, la encontrará,
            yo respondí que no estaba para adivinanzas o acertijos.

Te fijaste en mí de nuevo. ¿Qué pasó?
            “Ven y sígueme”, insististe nuevamente.
            Y esta vez dije que Sí:
            Te seguiré a donde quiera que vayas.
            y empecé a seguirte, ya lo ves.

           “Maestro, te seguiré, a donde quiera que vayas,
            a donde quiera que vayas, te seguiré”


Si quieres más,  pincha aquí.




lunes, 24 de diciembre de 2012

Despierta


Aquí te dejamos una oración de nuestro último encuentro, que os aproveche.


Despierta, Señor, nuestros corazones,
que se han adormecido en las cosas
y ya no tienen fuerza para amar.
Despierta, Señor, nuestra ilusión,
que se ha apagado en ilusiones huidizas.

Despierta, Señor, la sed que tenemos de Vos,
porque demasiado a menudo bebemos aguas amargas
Despierta, Señor, el hambre que tenemos de Vos,
porque nuestras comidas nos dejan vacíos.

Despierta, Señor, nuestro deseo de felicidad
porque nos perdemos en diversiones caducas.
Despierta, Señor, nuestro silencio vacío,
porque necesitamos palabras de vida para vivir.

Despierta, Señor, todo nuestro ser,
porque hay caminos que solo se hacen
con los ojos abiertos para reconocerte.

Amén


Si quieres más pincha aquí.

martes, 20 de noviembre de 2012

Dos momentos

Aquí te dejamos dos momentos de la oración del pasado viernes: Uno es el credo que rezamos entre todos y otro es el video de la vela. Esperamos que puedan serte de utilidad.



Creo en Dios Padre Todopoderoso, creador del Cielo y de la tierra,
Creo que existe un Dios que me ha creado a mí y a todo el universo, Yo reconozco que Él está lleno de poder, Sabiduría y Amor; Él es el autor de todo lo que existe.

y en Jesucristo su Único Hijo, Nuestro Señor,
Creo que Jesús es el Hijo del Dios vivo, el Mesías. Él es la Palabra de Dios, hombre verdadero y Dios verdadero, Él ha recibido poder sobre toda la creación como "Señor" porque Él es nuestro Salvador.

que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo; nació de Santa María Virgen,
Creo que la Palabra de Dio se vistió de carne, fue concebido por el Poder del Espíritu Santo. Yo creo que Jesús es, el hijo de María, el hijo de Dios.

padeció bajo el poder de Poncio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado,
Creo que Jesucristo renunció a toda su Divinidad. Él tomó sobre si mismo nuestros pecados y murió como cualquier ser humano.

descendió a los infiernos y al tercer día resucitó de entre los muertos;
Creo que Jesús venció la muerte por el poder de Su resurrección. Los tres días son un signo para los creyentes, una confirmación de la santidad de sus palabras. Él destruyó la muerte porque Él no tenia pecado. Él murió para que nosotros podamos vivir eternamente a través de su resurrección.

subió a los cielos, está sentado a la diestra de Dios Padre Todopoderoso;
Creo en Jesús que está junto a Dios-Padre y prepara un lugar para nosotros

desde allí ha de venir a juzgar a los vivos y a los muertos.
Creo que envía el Espíritu Santo para darnos Esperanza y confianza en Él.  Creo en su infinito amor.

Creo en el Espíritu Santo,
Creo en el Espíritu Santo que nos guía, nos alienta, nos anima. Creo en el Espíritu de Amor y de Paz del Padre y del Hijo.

en la Santa Iglesia Católica,
Creo en la Iglesia santa que cuida de los más pobres, en la Iglesia comunidad de fe, que nos ayuda a caminar y hacer presente el sueño de Dios en la tierra. Creo en la Iglesia de brazos abiertos, que comparte y se reparte.

en la Comunión de los Santos,
Creo que la Iglesia es el cuerpo de Cristo, Él es la cabeza y nosotros somos sus miembros. Por la Gracia de Dios entramos en comunión con las almas de aquellos que nos han precedido. Creo en la Iglesia triunfante del cielo, formada por todos los santos en Cristo.

en el perdón de los pecados,
Creo que el pecado nos aleja del amor de Dios y de nuestros hermanos. Creo en la capacidad de reconocernos pecadores y por ello: Creo en el amor que lleva a la reconciliación.

en la resurrección de la carne, y en la vida eterna.
Creo en las Palabras de Jesús, quien dijo "Yo te levantaré en el último día." Yo creo en sus promesas de la vida eterna.
Amén.




Si quieres descargarte la oración completa pincha aquí